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Tampoco sé yo si los mató el amor
o la malaria.
Después de todo
¿de qué tamaño habría tenido que ser el equipaje
para perder con método?
majaderías las de antes.
lunes, 28 de mayo de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
1095
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Este año tampoco lloverá.
Está bien saberlo.
Después de todo, está bien.
(No es un buen día
para hacerse el entendido en cosas rotas).
Después...
de todo...
está...
está.
Yo también
-perdón, quise decir-
A mí también...
también a mí..
Este año tampoco lloverá.
Está bien saberlo.
Después de todo, está bien.
(no es un buen día)
Está.
Todavía.
Está.
"La ciudades como los sueños..."
Italo Calvino
Este año tampoco lloverá.
Está bien saberlo.
Después de todo, está bien.
(No es un buen día
para hacerse el entendido en cosas rotas).
Después...
de todo...
está...
está.
Yo también
-perdón, quise decir-
A mí también...
también a mí..
Este año tampoco lloverá.
Está bien saberlo.
Después de todo, está bien.
(no es un buen día)
Está.
Todavía.
Está.
martes, 10 de abril de 2012
Con amor, diente roto.
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Van a morir los días
a la rejilla sucia del frigorífico.
a la rejilla sucia del frigorífico.
Sabrán reconocerse
-los días, los dientes-
por el paso lento y pesado
por el paso lento y pesado
que usan para besarse
los terrones y las cucarachas.
Sabrán bailar todos
en la pista de baile de un corazón lleno
en la pista de baile de un corazón lleno
de espantos y muelas rotas.
Sacude el saquito,
baila un poco
querido mío, diente roto.
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sábado, 10 de marzo de 2012
La silla rota de tu lengua
Tu tensiónn repta
sobre el brazalete de una mañana sin Fe
ni cafeína.
un miligramo
te sacará de aquí
antes de que notes la diferencia
domingo, 19 de febrero de 2012
Sobre los molares del buey.
La fiebre es mejor
cuando sobrepasa alguna temperatura.
Temo a las enfermedades sin síntomas
tanto como al ancho orificio
que dejan a su paso
al cabo de unos años
Quiero a los míos
con la intensidad de los ciegos.
Es la fiebre
dicen
la que nos puso aquí.
así
Aquí
tan lejos del arado.
domingo, 12 de febrero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
L
Y abajo, a miles de pies de altura
a la ciudad se le olvida
cómo rugen los vientres
- de ciertos aviones-
Ya yo recuerdo el lugar exacto de los atascos
tampoco el demorado aspecto de los coches al despegar.
Ya no recuerdo nada
excepto aquella rotonda
donde los coches iban a morirse
en un desagüe de luz y tristeza
En la tele, seguramente,
escucharemos risas grabadas
de gente que murió hace años
Ya no recuerdo nada
excepto aquella rotonda
y el sonido de las turbinas
mientras alguien vuelve 750 pasos la vista atrás.
Ya no recuerdo.
Entonces, lloraba.
Ahora también, pero de otro modo.
De otra forma.
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